martes, 18 de febrero de 2014

Estos son los mitos más votados por los alumnos de 4ºB. 

El león sin dientes


En tiempo remotos, el león no tenía dientes. Una mañana, el león dijo:
   -Voy a cazar una cebra para que no me quede solo.
Cazó una cebra pero no la mató se abalanzó sobre ella y la aplasto. Hasta que llegó una leona y mordió a la cebra. Entonces el león dijo:
     -¿Queréis decirme que hace aquí señorita? 
La señorita le contestó:
     -Pues le vi sin dientes y le quería ayudar, para que no estuviese aquí todo el día.
En ese momento el león se levantó y le dijo:
     -Tenía todo controlado.
     -Si claro lo que usted diga.
 Le contestó la leona.
Y desde ese día de la vergüenza que pasó el león le empezaron a salir los dientes.

 Irene Moreno Medina 4ºB





El mejor amigo del hombre



Se cuenta que en la prehistoria, una mujer salió a pasear. Ella se sentía muy triste porque había perdido a su hijo recién nacido. De repente, vió algo muy peludo en la orilla del lago, !Era un cachorro de lobo!. El estaba cansado y perdido. La mujer no vió a nadie así que se lo llevó a su cueva. La mujer lo amamantó y lo cuidó como si fuera su hijo. A lo largo de los años, los hombres entrenaron y domesticaron a los lobos hasta que se convirtieron en perro. Y por eso se dice que el perro proviene del lobo y es el mejor amigo del hombre.

Claudia Moncayo Bomati 4ºB

                          

¿Por qué el agua del mar es salada?


Allá en los tiempos remotos, el agua del mar no era salada, aunque los pescadores solían pesca como ahora.
Iván era un pobre pescador que vivía junto a su familia en una cabaña junto al mar. Salía todos los días en su barquita para mantener a su familia. Un día, Iván pescó un pez enorme pero al subirlo a su barca el pez dijo: - Por favor, devuélveme al agua, compadécete de mí y te haré rico, los peces nunca faltarán en tu red y te regalaré la forma de conservarlos. 
Iván tuvo lástima del pez y lo soltó, a cambió el pez le regaló un molinillo mágico que producía sal para conservar los peces que cogía Iván.
El pez cumplió su promesa y todos los días llenaba las redes de Iván. Utilizaba la sal para conservar los peces y venderlos por todo el mundo. Su vecino tenía envidia de la fortuna de Iván y enterándose por los criados de que tenía el molinillo mágico decidió robárselo. Lo subió a su barca y se fue mar a dentro para fabricar sal y poder venderla en el mercado. Pronunció el conjuro y la barca comenzó a llenarse de sal, pero antes de poder detenerlo una ola enorme volcó la barca y el hombre se ahogó, el molinillo cayó al fondo y desde entonces no deja de producir sal, por eso el agua del mar es salada.

   Iván Nieto Torres 4ºB








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